Ambiente Personal de Aprendizaje, Downes, Diego Leal… y mis cuestionamientos

1 10 2009
Luces, muchas luces

Luces, muchas luces

¿Por dónde empezar? Luego de la lectura de Downes el panorama se amplió, ciertamente, pero también confirmé que sí hay unas áreas en las que quiero seguir profundizando y en las cuales espero especializarme de manera seria y concienzuda, volverlas parte de mi proyecto profesional de vida.

Esos escenarios son los que tienen que ver, precisamente, con ambientes personales de aprendizaje, pues me parece un campo de exploración y de trabajo que ofrece mucha riqueza para alguien interesado en trabajar en el ámbito educativo; relacionado con esto, el tema de gestión de aprendizaje también me parece relevante para mis expectativas académicas y laborales.

Particularmente revelador, llamó mucho mi atención el apartado de “lo que no es”, pues ciertamente hoy en día se habla mucho de estos temas, pero las fronteras entre una y otra cosa tienden a ser difusas, así que me parece un campo de exploración, de investigación y de profundización muy valioso para el trabajo académico.

De cierta manera, lo anterior pude relacionarlo con mi proyecto de investigación y práctica de la maestría, sobre la fundamentación pedagógica del b-learning, pues varias de las preguntas orientadoras de mi problema le apuntan a saber qué es lo que hace que el b-learning sea considerado b-learning y no otra cosa.

Precisamente, y me encantó leer este segmento expresado por el mismo Downes, la convergencia que le apunta al aprendizaje mixto (b-learning), en la que gradualmente se da una suerte de agregación entre las diferentes formas de aprendizaje, será relevante en el futuro de la educación; aquí está el eje de mi proyecto e investigación, por lo cual es un tema de mi total interés.

Finalmente, pero no de manera excluyente con todos los otros temas, el asunto de la independencia de lugar me parece clave para el desarrollo de ambientes de aprendizaje efectivos. Es, en cierto modo, validar al mundo como un escenario idóneo para el aprendizaje, más allá de las aulas; y puede sonar una obviedad, pero el peso que cargamos luego de cientos de años de educación formal ha generado que se desestime cualquier tipo de ejercicio educativo que no se realice en el aula, cuando en realidad tenemos a nuestra disposición una gran aula de puertas y ventanas abiertas llamada universo.

Ahora bien, dos reflexiones de Downes que me calan profundamente y que yo ya había empezado a ‘masticar’ personalmente hace algún tiempo tienen que ver con el hecho de que la educación en línea no puede ser una mera transcripción de los contenidos presenciales a una plataforma virtual, uno; y dos, que el auge de la educación en línea no significa que la profesión docente acabe, sino que esa ‘automatización’ posibilita una completa personalización del aprendizaje, así como la especialización de los profesores en diferentes momentos y escenarios del proceso educativo.

Y ya que menciono la reflexión, me parece que ésta sigue siendo una convidada de piedra en los asuntos de educación en línea, virtual, mediada por TICs o similares. Pero sigue siendo necesaria, vital, sustancial, para no correr el riesgo de caer en la mera operacionalización o en el hacer frenético que nos lleva a introducir cables, hardware y software en todo, pero sin pensar cómo, de qué maneras, a quiénes, por qué motivos, en qué dosis, o simplemente no hacerlo.

En cuanto a preguntas, son muchas las que rondan mi cabeza, pero haciendo un filtro con el cedazo de la pasión racional, me quedaré con las siguientes; y creo conveniente aclarar que las preguntas me surgieron más a raíz de la presentación de Diego Leal, que de la lectura de Downes, pues tal vez me sentí identificado con su manera de concebir el aprendizaje y porque es un apasionado de los videojuegos, cosa que a mí también me inquieta. La primera es: ¿Se produce una diferencia ahora entre los ambientes virtuales de aprendizaje y los ambientes personales de aprendizaje, como se daba hace un tiempo entre educación presencial y educación virtual? Y la segunda: ¿Con los Ambientes Personales de Aprendizaje sobrevienen nuevos conceptos pedagógicos, se transforman los existentes, o sencillamente no hay? Espero tener el tiempo, la disposición y la claridad mental suficientes para responder adecuadamente a estos interrogantes.

En cuanto a mi propio ambiente personal de aprendizaje, diseñé un sencillo mapa que adjunto a este post, en el que traté de distribuir temporalmente los componentes, pues con eso quise dar la idea de cómo este tipo de ambientes es modificable en la medida en que avanzamos en este camino que llamamos vida.

Mi A.P.A

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2 responses

2 10 2009
Diego Leal

Interesantes preguntas, y creo que Stephen da luces acerca de la evolución que pueden tener algunos de estos temas en el mediano plazo. Ahora, parte de nuestro ejercicio es explorar cómo esos temas se podrían reflejar en nuestra realidad inmediata.

Pienso que esto es importante porque, aunque podemos hablar de la relación entre AVA y APA, lo cierto es que la mayor parte de nuestros docentes no tiene en la cabeza ni el uno ni el otro (bueno, tal vez es más popular hablar de AVA, pero definitivamente no es universal), así que puede ser útil lanzar un cable a tierra y ver de qué estamos hablando en realidad. Preguntarnos si, de hecho, esos términos en realidad aportan algo o se convierten en barreras de entrada para simplemente “usar la tecnología”.

Yo me atrevería a rescatar como pregunta algo que mencionas y que llama mucho mi atención: ¿por qué la reflexión es una convidada de piedra? ¿qué hay detrás de esto? Una amiga me decía ayer que a menudo el problema que tenemos es que estamos tratando de resolver problemas distintos. Así, el que está obsesionado con poner máquinas (idealmente) lo hace porque piensa que el problema es de acceso. Si esto fuese así, ¿cómo hacemos para avanzar hacia comprensiones más sofisticadas? ¿será a través de la reflexión?

No quería dejar de decir que estoy de acuerdo contigo en el tema de las definiciones (que mencionaste en otro post). Como sugería en la charla del martes, me pregunto hasta qué punto la necesidad de definiciones tiene que ver con la necesidad de tener “certezas”, las cuales son una ilusión en un área tan joven y dinámica como esta.

¡Mucha suerte con lo de la claridad mental! 😀

4 10 2009
Frey Rodriguez

Al igual que a ti, el documento de Downes me invitó a una fuerte reflexión en relación al aprendizaje en linea y sumado a éste las consideraciones hechas por Leal en su presentación de Ambientes Personales de Aprendizaje APA.

Respecto a la independecia de lugar, en el nuevo universo que mencionas de puertas y ventanas abiertas, considero que no solamente son para el estudiante. También para el educador si se tiene en cuenta que se abre un espacio gracias al aprendizaje móvil, por ejemplo, que permite la creación de una nueva gama de estrategías didácticas. Se posibilitan ahora espacios de interacción donde las situaciones problema o los estudios de caso ya no serán las únicas posibilidades metodológicas del docente. Ahora, se hará posible pedir a los estudiantes que elaboren modelos, entrevisten a personas que enfrentan su propio problema de estudio en la realidad, exploren a partir de elementos concretos in situ y no abstracciones sin sentido y en general, vivan el conocimiento de una manera tangible y real más alla de los supuestos de una clase.

Respecto al primer interrogante que planteas, es claro que hay una diferencia entre ambientes virtuales de aprendizaje y los ambientes personales de aprendizaje. Entiendo que los ambientes personales parten de utilizar los espacios de interacción cotidianos de las personas en los cuales se disponen recursos de aprendizaje en función no de un contenido específico, como sucede en los ambientes virtuales, sino de acuerdo a sus intereses, aptitudes, gustos y nivel educativo. En otras palabras es hacer que la educación se enmarque dentro un contexto personal, cotidiano y donde el aprendizaje sea fruto de mi interes y no de una obligación. Creo que los ambientes personales van mucho más alla de la educación virtual.

Comparto contigo completamente el segundo interrogante, y creo que se abre una panorama de discusión pedagógica muy profunda, en términos de que siempre se ha condicionado el acto pedagógico al docente, a una intención sobre la enseñanza y al papel de la escuela. Tendremos que ver que aspectos entrarán en juego cuando de usar recursos de acuerdo a las necesidades e intereses de los estudiantes se hable estando fuera de la escuela y sin la tutela direccionadora del docente.

Te felicito por la imagen, creo que va muy de la mano con el panorama que se nos ha dispuesto para inciar el estudio del e-learning.

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